NOVELA: Me llaman Legion


Prólogo
 lo largo de los siglos la humanidad ha sido testigo de la transformación y asimilación de la tradicional religión hebrea semita, primero por el imperio Romano y más tarde como religión universal, si entendemos como religiones comunes todas aquellas que comparten alguno de los libros incluidos en su doctrina o personajes históricos  como Abraham.
La Biblia, la Torá, y el Corán en menor medida, son un  compendio de libros reescritos infinidad de veces a lo largo de los siglos. Reinterpretados por teólogos religiosos para dar respuestas a las lagunas existentes o incluso  mutilando pasajes erráticos para ellos, con el fin de depurar el mensaje divino, que en dichos escritos se hallan.
Además, en la antigüedad, era frecuente el género apocalíptico y la  seudoepigrafía o "falsa atribución" que contribuían a avivar la polémica.

Los libros sagrados de hoy en día difieren en parte de los antiguos. Aun así, actualmente  se encuentran referencias dentro de la Biblia actual a antiguos textos o personajes que la iglesia como tal no entiende como propios.
Estáis apunto de adentraros en la legendaria Alejandría del siglo IV convulsa por una guerra de poder entre un estado laico representado por Orestes, Prefecto de Roma, que había permanecido leal al paganismo. Y Cirilo, obispo cristiano de la ciudad, que condenara de herejía el pensamiento Neopatico emprendiendo una lucha frontal contra las demás religiones con tal empeño que terminó canonizado por la Iglesia siendo conocido como San Cirilo.
Dieciséis siglos después, una periodista de investigación y un detective privado, son requeridos para escribir e investigar un acontecimiento puntual: el asesinato de Hypatia por fieles seguidores de la fe cristiano-judía.
Según Sócrates Escolástico:" Hypatia consiguió un grado tal de cultura que superó con mucho a todos los filósofos contemporáneos. Heredera de la escuela neoplatónica de Plotinio, explicaba todas las ciencias filosóficas a quien lo deseara. Con este motivo, quien deseaba pensar filosóficamente iba desde cualquier lugar hasta donde ella se encontraba... pero a más de saber filosofía era también una incansable trabajadora de las ciencias matemáticas".
Con su muerte  se desplomará la enseñanza del pensamiento de Platón no sólo en Alejandría si no en el resto del Imperio. El interés por las ciencias fue debilitándose, subsistiendo en Bizancio y poco después florecerá en el mundo árabe.
Muchos siglos después, el pintor Rafael presentó en Roma su obra "La Escuela de Atenas" algunos obispos y sacerdotes preguntaron:
-¿Quién es esa mujer que está en el centro?
- Hypatia, la estudiante más famosa de la Escuela de Atenas. -alegó Rafael.
- Quitadla de ahí. Sus conocimientos y su ciencia iban en contra de la fe. -le sermoneó uno de los sacerdotes. Por lo demás, el cuadro es aceptable.
- Como ordenéis, -le contestó el artista que no tenía elección.
Pero Rafael agudizó su ingenio, utilizando a Francesco Maria della Rovere como modelo ya que, su suave fisonomía, podía pasar por la de una mujer, dejando el cuadro prácticamente intacto.

Si bien existe una parte histórica real del libro, fruto de un trabajo de documentación de diversas religiones con citas textuales de diversos libros sagrados o personajes históricos. Hay otra parte que como contrapunto es una ficción aderezada con tintes de intriga y terror que espero sea de vuestro agrado.

P.D. Yo, un modesto escritor ateo y huérfano de doctrina, no pretendo ofender ni extender mi pensamiento o minar unos u otros cultos. Vayan por delante mis disculpas a quien se pueda sentir ofendido.

Como dice el saber popular, algo tendrá el vino cuando lo bendicen.



Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra y les nacieron hijas, al ver los Ángeles de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.




Entonces dijo Yahvé: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque ciertamente él es carne; pero vivirá ciento veinte años».
Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llevaron los ángeles de Dios a las hijas de los hombres y les engendraron hijos. Estos fueron los hombres valientes que desde la antigüedad alcanzaron renombre.



Génesis, 6, 1-4


Ellos devoraron todo el trabajo de los hombres hasta que estos ya no alcanzaron alimentarlos más. Entonces los gigantes se volvieron contra los hombres y empezaron a devorarlos y empezaron a pecar contra los pájaros,  contra las bestias, los peces, a devorar unos la carne de los otros y se bebieron la sangre. Entonces la tierra acusó a los violentos por todo lo que se había hecho en ella.





Libro de Enoc, Capítulo 7 (7, 3-6)

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